Ir al contenido principal

Avira y el ratoncito




El ratoncito salía y se paseaba por casa. Comía lo que encontraba por el suelo y volvía a su agujerito de la pared.

Un día que Avira estaba leyendo en su sillón, vio algo moverse por el suelo… algo pequeño… “Uy, si parece una cucaracha, pero es muy grande para una cucaracha”… entonces fue cuando, espiando y en silencio, lo vio. Era un ratoncito gris, pequeñísimo, con los ojos muy grandes y de orejitas rosas. “¿Cómo se habrá colado un ratón en casa?”, pensaba Avira… y rastreando con la mirada al ratoncito, vio que se metía por un agujerito que había en la pared.

Pensó en ponerle veneno, pero la pena y la ternura se apodero de ella y lo descarto. Compro una jaulita pequeña, que poniéndole comida dentro  y con el peso del ratoncito, la puerta se bajaba y quedaba atrapado… pero el ratoncito pesaba tan poco, que se comía la comida y la puerta no se bajaba. Como no tenia queso, le ponía butifarra y el ratoncito se pegaba unos festines de aúpa.

Un día le dijo un amigo que, sobre un cartón pusiera pegamento de carpintero y en el centro un trocito de queso, que el ratoncito, al ir a atraparlo, se quedaría pegado y así lo podría cazar sin que sufriese daño alguno… pero Avira no podía ni dormir pensando que le haría daño en sus patitas al quedar pegado, que le tendría que recortar el cartón y que caminaría como con raquetas por la nieve… Avira no quería bajo ningún concepto hacer daño al ratoncito… y solo le dejaba comida en esa jaulita, sin éxito alguno.


Avira, volvía a casa del trabajo, cansada y pensando quitarse los zapatos y tirarse en el sofá para descansar un rato. Abre la puerta, deja el bolso, se quita los zapatos… y cuando entra a su saloncito, estaba el ratoncito, que ya era ratonzato, sentado en el sofá… ¡se había hecho del tamaño de una persona!... y le dijo… “hola Avira, te estaba esperando… ponme una tapita de butifarra y una cañita por favor… y siéntate aquí a mi lado que te voy a dar un masaje en los pies… y ya de paso me abres una cuenta en “feisbus”… y así seré un ratón feliz”.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

¡con dos huevos!

Una noche cualquiera, de un día cualquiera, me estaba cocinando una tortilla francesa con dos huevos. A la hora de darle la vuelta, la sartén, como estaba viejecita la pobre, pues se me quedaba pegada la tortilla en su fondo….yo le intentaba dar la vuelta como Argui, pero la tortilla, se me resistía y aunque con dificultad, al final lo conseguía….pero claro, se daba la mitad la vuelta y por el centro, se quedaba adherida a la sartén….y la demás tortilla, se desparramaba por toda la encimera….”ains, tendré que comprarme una sartén nueva”….decía mientras recogía los trozos de la encimera y los tiraba a la basura. Otro día cualquiera, intente hacerme otra tortilla francesa, con dos huevos. Puse la sartén a calentar con una pizca de aceite….se calienta y echo los dos huevos batidos…..cuando le intento dar la vuelta….¡zas! otra vez media tortilla pegada en el fondo de la sartén y la otra mitad esturreada por toda la encimera….”ains, de mañana no pasa que me compre otra sarté

Las brujas de Zurrumbariculis

Como sabéis, cada año por halloween, os hago un regalito….es un cuento inventado por mí un poco de misterio y de miedo….¡ahí va el de este año!. Arena y Cat eran dos amigas que estudiaban juntas en el instituto. Hacían el último curso para pasar a la universidad. Arena era morena con los ojos negros y Cat era castaña con los ojos color miel. Se llevaban bastante bien y tenían muchas cosas en común….les gustaba mucho la magia y cuando tenían un ratito libre, se iban a una escuela para aprender trucos. Como se acercaba halloween, en el instituto, estaban preparando una función de teatro, en la que Arena y Cat salían de brujillas, no podía ser de otra manera….y se pasaban los medios días ensayando y preparando los aperos de bruja…”yo hare los trajes”…decía Arena….”y yo me encargo del maquillaje”…decía Cat…y así iban pasando los días, con mucha ilusión. Y llego la hora del estreno….Arena y Cat, estaban muy entusiasmadas…sobre todo, porque se acercaba halloween y esta

haciendome la victima

Yo sé que soy una persona difícil….tanto, que tengo algunos amigos de verdad pero se podrían contar con los dedos de una mano. Esta mañana, estoy aburrida y he pensado…”mira voy a probar a hacerme la víctima, cosa que tan bien hace la gente”…y así lo voy a hacer un ratito, si no queréis, no sigáis leyendo, porque  esta entrada, es solo para quejarme de algunas cositas que me molestan de algunos humanos. No me cuesta nada hacer amigos, pero sí el que ellos me mantengan a mí como amiga, es un trabajo enorme….¿no os suena esa frase de?...”llámame,(no hagáis el chiste fácil, que os leo el pensamiento) que ya no me llamas”…o esa otra de….”¿Cuándo vas a venir?”…y ¡claro! a mi me dicen mucho esas frases, pero luego recapacito y pienso….”¡qué coño! ¡pues llámame tu o ven tu, que claro, los tengo acostumbrados a ir yo siempre a verlos y a llamarlos!” y claro, luego pasa lo que pasa, que las costumbres hacen leyes….y si no llamo yo o voy yo….pues la relación se deteriora. Pues

el chupacabras

El chupacabras, es un animal que ataca a su presa y le chupa la sangre, dicho esto os voy a contar una historia que esta sucediendo……. Hace algunos años, mi hermana mayor, su marido, mi hija y yo, íbamos todos los veranos a una casa en el campo-playa. Una noche, mientras dormíamos oi un sonido que provenía de fuera de la casa, puse especial atención pero cuando me acerque a la ventana, el sonido se alejaba….oi a mi cuñado que me decía…”bambi que pasa?” y yo le decía….”he oído un ruido” y el me contestaba desde su cuarto a lo lejos…”no tengas miedo y duérmete” y yo me dormía tranquila porque sabía que estando mi cuñado (no sabes cuánto te echo de menos) nada malo nos podía pasar. A la noche siguiente, otra vez el ruido.    Me asome rápido a la ventana y vi un monstruo merodeando por la casa….esa noche mi cuñado no me escucho el “trajin” que yo tenia y lo vi…ahí estaba frente al cuarto de mi hermana por la parte de fuera…… era como un lobo pero feísimo, porque los lobos son preciosos. Es

El carnaval

¡Mira Drácula!....se te acerca y te susurra algo al oído…no le conoces de nada, pero te ha gustado lo que te ha dicho….¡menuda pantomima el carnaval!.....las personas se disfrazan, unos de lo que quieren ser y que no son, otros de lo que han pillado por casa porque no tienen dinero para comprar un disfraz, otros de cualquier cosa…y otros de almas en pena, solo porque ha llegado el carnaval y hay que disfrazarse de algo. ¿Se nota que ya no me gusta el carnaval?...no sé lo que representa, nunca lo he tenido muy claro…y si es lo que la gente suele decir…pues no tiene ninguna gracia. Recuerdo un año que me dijo mi suegra que porqué no nos disfrazábamos….yo le dije que sí, que ¿Por qué no?...entonces nos pusimos unas caretas feísimas y unas gabardinas más feas todavía y nos fuimos a la calle. Llegada casi la madrugada y hartas ya de dar vueltas por ahí y de hacer el tonto, nos metimos en un bar….estaban cerrando y esa noche había actuado un chico con su guitarra y estaban ya rec

la mariposa de mi patio

Tengo un patio en mi casa donde todos los días viene una mariposa de colores…de muchos colores…azules, blancos, verdes….pero predomina el rosa…un rosa fuxia brillante y precioso. La mariposa de mi patio, lleva mucho tiempo viniendo….llega, se posa en una rama de un árbol que tengo…revolotea y se marcha. En verano, tengo siempre un recipiente con agua donde le encanta bañarse….con sus alas rosas y azules…..mi mariposa de colores, bonita, suave. Mi mariposa se llama Kaa, es un nombre de mariposa precioso…Kaa….es un nombre que me invente yo…Kaa….y tiene un perrito que se llama trufa. Trufa es un perrito color verde muy bonito y pequeño….A Trufa le gusta jugar a la pelota…y cuando viene mi mariposa y se trae a Trufa, jugamos los tres….y a la comba….uno dos, suena el reloj, tres y cuatro, el hombre del saco… cinco seis, no te duremas, siete, ocho, cierra la puerta……canta a viva voz…..(que miedo). Mi mariposa Kaa, tiene muchos amigos….muchos, pero ella siemp