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Mostrando entradas de agosto, 2016

Duerme si puedes

Ayer leí en la prensa digital que una cadena de televisión emitía un tráiler de una película de miedo y que varias madres se quejaban de que sus hijos estaban muy asustados y no podían dormir, que por favor, dejasen de emitir dicho anuncio. Guiada por la curiosidad, busque el tráiler en internet y me lo “zampé” enteretico . ¡ay santa medusa, como se me ocurrió semejante cosa!. Me acomodo en el sofá y me dispongo a verlo y como es un tráiler oficial, pues lo cuento porque no haré spoiler. Sale una escena donde una mujer enciende la luz de su habitación y se acuesta, o algo así, después apaga la luz y ve en la puerta una tía “ descuajaringá ”, enciende la luz de nuevo y no ve nada, apaga de nuevo y la tía otra vez pero un poco más cerca de ella, enciende y no ve nada, apaga y la tía que se le echa encima… ¡por todos los santos!, ¿pero esto que eeeeeeees? ¡Una tía más fea que unos zapatos con tirantes!... ¿pero como no les va a dar miedo a esas pobres criaturas?... ¡si yo

Sirenitas

Buscando la manera este año de jugar con mis dos sirenitas, de jugar al escondite y de tomar un heladito en el kiosco… allá donde la arena se calienta y de noche se enfría. Mis sirenitas, con el pelo lleno de perlas, con las caritas sonrosadas e iluminadas sus colitas… mis sirenitas… mirando al mar, jugando con las olas, vistiendo de espuma y arena, de sol y luna, de agua y coral… mis sirenitas. Acostadas en la hierba… verde, luminosa, jugosa… mis sirenitas. Con sus vocecillas de muñeca y sus sonrisas de cristal. Un escalón, dos escalones, tres escalones… bajan jugando a contar, mis sirenitas… con sus ojos de azabache, chuches, gominolas, pipas con sal, patatas fritas, cacahuetes y almendras… en un vasito de plástico… ñam ñam ñam. Debajo del parasol de palmera, frente a un mar bravo, juguetón, envolvente, cálido… castillos de arena y pies de piedrecitas… mis sirenitas. Y se pasan los días, un dos, tres cuatro, cinco seis… por un puente pasa la corriente y una b

El retorno de los calamares

Este mediodía he hecho paella de marisco y como su propio nombre indica, pues lleva marisco… almejas, gambas, una rodaja de bonito, mejillones… y ¡cómo no!, los temidos y saltarines calamares. Pongo el sofrito que lo hago con un pimiento rojo, dos tomates, cinco dientes de ajo… y lo dejo que se caramelice todo. Después pongo los calamares y los dejo que se tuesten bastante. Como pegan unos saltos, que parece que hayan currado en el circo del sol, pues los tapo un poco… pero ¡qué va!, eso pega unos botes que se llevan tapadera y todo. Estoy con la ventana abierta porque hace mucho calor y veo a la vecina de enfrente, que su ventana de la cocina esta frente a la mía por el patio de luces, que esta fregando y haciendo cositas y como ya sabéis por otros post, es un poco rara y ni me mira, ni saluda, ni nada de nada. Ella a sus faenas y yo a los saltos de la rana, digo, de los calamares. Cuando están ya que no pueden saltar mas porque hasta han cogido una pértiga, desta